Página Tres

 
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K.L: No! No es espontáneo. De ninguna manera. Ellos tienen que impresionar. Es la manera como ellos tienen que maquillar la inexistencia de la competencia en lengua extranjera. Precisamente porque la lengua materna es una habilidad. Y es un rasgo de habilidades que no desaparecen y persisten para siempre. La lengua materna es una habilidad que no puede ser olvidada. No creo que nadie, aún si ha vivido en el extranjero por cuarenta años, pierda sus habilidades en su lengua nativa. Podría citar un millón de jemplos.

 Puedo imaginar que ellos necesitarán cuatro o cinco días para acostumbrarse a reaccionar automáticamente en Húngaro. Y además hacerlo correctamente. Es como si alguien que alguna vez aprendió a montar bicicleta fallara súbitamente. Aún si lo dejara de hacer por treinta años. En el caso de la mayoría de ellos, se tambalearía en la silla por un instante. Es mera afectación, nada más.

Periodista: Y ahora abordemos el segundo prejuicio que habiamos dejado entre el tintero. Así que el primero fue que uno no puede aprender idiomas salvo en la juventud. El tercero fue sobre el que ha estado hablando. No necesariamente in situ, afuera. Y hay un prejuicio que usted no ha expuesto, con el cual usted diverge. 

K.L: Por favor, ayúdeme  un poquito. Refrésqueme la memoria.
Periodista:  OK. Usted habló acerca de tres prejuicios, ¿no es cierto? Uno fue sólo acerca de aprender en el exterior, el otro..
K.L:  Ah ya! El tema del talento para las lenguas! Este es nuevamente, uno de mis archienemigos. Como materia de facto, fue el que me llevó a escribir mi libro para combatirlo. Este confuso y mistificado "talento lingüístico" ha desanimado a mucha gente de aprender idiomas. Y como tal, desata mi ira. El talento lingüístico es algo complejo, por decirlo menos. Se me viene a la mente, un notable traductor literario de Hungría. Infortunadamente lo perdimos hace unos quince años. Se llamaba Endre Gaspar. Supongo que ha escuchado seguramente hablar de él. 
Periodista: ¡Ciertamente!
K.L:  Él tradujo a Lorca y Béranger; Heine y Shelly, con un talento sorprendente; maravillosamente en verdad. A un nivel artístico completamente idéntico al original. Él hablaba todas estas lenguas por igual. En el sentido de que usted nunca notaría, en cuál de ellas estaba hablando. Tenía una pronunciación terrible. 
Periodista: Janos Arany, un poeta húngaro bien conocido. Se dice que tenía una pronunciación horrible. A pesar de que no hablaba Inglés en absoluto, es imposible traducir a Shakespeare de mejor manera. 
K.L: ¡Inmejorable!
Periodista: De una manera más afín.
K.L: La diferencia es que él raremante dejó su nativo Nagyszalonta, mientras que Endre Gaspar recorrió el mundo como un emigrado político. Así que él había tenido la oportunidad de adquirir una buena pronunciación. Su pronunciación era muy mala. Después de esto, yo no sé cómo llamarlo, quizás, ¿Un antitalento lingüístico? Si yo lo tomo como un criterio para tener una pronunciación nativa, entonces tengo que decir eso. Si considero la manera como tradujo literatura a un nivel idéntico al original, entonces tengo que decir que era un genio lingüístico. Este es uno de mis argumentos en contra del concepto de talento lingüístico.
 La otra cosa es que, ésta es nuestra infortunada profesión que está mezclada con la noción de ingenuidad. Cambié de canal en mi TV el otro día, y escuché esto en un show de talentos, hace como dos o tres años. Que dos jovencitos estaban compitiendo. Uno tenía creo, Suramérica como su tópico, y el otro si recuerdo bien, el condado de Somogy en Hungría. Estaban expectantes sobre quién sabía más de estos. Aún nadie decía que X fuese un genio en Suramérica, y Y lo fuese en Sogomy. Ellos fueron calificados como inteligentes jovencitos llenos de inquietudes. Quienes estaban motivados por algunos aspectos de estos dos campos. Aquello donde ellos lograron inmensos resultados, con sus ojos abiertos y su diligencia, es algo atribuible sólo a nosotros. 

Periodista: Así que no hay talento lingüístico; esta clase de talento específico.
K.L: Lo que hay es diligencia, persistencia, motivación. Hay educación. Lo que es completamente indispensable también, si Usted va a estudiar historia del arte o biología.

Acerca de la motivación 
Periodista:  Volveré sobre la motivación después, si puedo. Lo que es más, volveré ahora mismo. ¿Qué la motivó, o que la incitó, para escoger exactamente la lengua rusa en 1.941?  La fecha no es incidental aquí; o sea, la victoria soviética era aún desconocida para entonces. 
K.L: Estaría feliz de decirlo, fue desarrollo ideológico y prevención política, pero mentiría al decirlo. Lo excitante, y podría casi decir que fue un accidente, lo describo en mi libro. En una librería de libros de segunda, encontré por casualidad un viejo diccionario Inglés-Ruso, tal vez de 1.880; Y yo estaba tan encantada con el tipo de su letra tan raro para mí, que con prisa me lo llevé a casa y comencé a estudiarlo detenidamente.  
Había leído cantidades de literatura rusa en traducción. Y tenía la impresión de que quien quiera que esté interesado en materias de Psicología, permanecería desinformado con Chejov, Tolstoi, Dostoyevski, etc. Me dí a la tarea por mí misma.  Huelga decir que yo no estaba en capacidad de estudiar con un profesor. En Hungría que estaba siendo imbuida por el fascismo. E incidentalmente recibí compensación completa cuando en las semanas de la liberación(invierno 1.944-primavera 1.945). Curiosamente yo era la única capaz de escribir en una máquina con teclado cirílico. Esto atrajo la atención sobre mi; y fue así como fui empleada como intérprete  en Febrero 4 de 1.945 por el alcalde de ese entonces.  
Periodista:   Ha dicho que fue empleada; quiere decir que había aplicado. Sí. Por mí misma. Usted no fue descubierta como una hablante de Ruso.
 K.L: No, No! Yo llamé

Periodista: ¿Qué la motivó a hacer eso? 
K.L: ¡No lo va a creer! La luz estaba encendida en el cuarto del alcalde. Es muy difícil reconstruirlo ahora en Julio de 1.974, cuán extraordinario fue. Sólo imagínelo. Budapest en ruinas. Y había una ventana allí con una luz detrás.
Periodista:  ¿Y usted entró sólo porque había luz adentro?
K.L:  Llamé, me presenté, y pregunté si necesitaban una intérprete. Después de lo cual ellos me dijeron que no hablara tanto. Que me sentara y que llamara al comandante de la ciudad en turno.
Periodista: Zamerset; ¿no era él? 
K.L: Sí! Zamertsev. Nos hicimos muy buenos amigos. 
Periodista: Y usted tomó el teléfono y comenzó a hablar en Ruso de una vez. 
K.L: Había una línea abierta en Budapest en ese momento. 
























K.L: Pienso...


Disfruta el proceso de aprendizaje 


Periodista: ¿Cuál es el gozo en el proceso de aprendizaje?

































































Toussaint-Langenscheidt decía: "Uno aprende la gramática de la lengua, y no la lengua de la gramática". Ese viejo método era terrible. 





















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